El primer ministro canadiense, Mark Carney, dijo que esperará información detallada antes de decidir cómo responder a las nuevas revelaciones sobre diplomáticos de su país en Cuba y los problemas de salud que sufrieron.
Qué dijo: En una conferencia en Vancouver el 29 de septiembre, reconoció el deber de proteger a los diplomáticos. Aclaró que todavía no había recibido una explicación detallada sobre las revelaciones.
Qué reveló la investigación: The Globe and Mail citó dos fuentes anónimas sobre una presunta colaboración de inteligencia entre Canadá y EEUU en Cuba:
- Una afirmó que un diplomático canadiense compartía información con agentes estadounidenses entre 2016 y 2018.
- Otra aseguró que personal canadiense utilizaba equipos satelitales introducidos bajo cobertura diplomática estadounidense.
La posición de Canadá:
- Exteriores rechazó las acusaciones de espionaje y sostuvo que sus diplomáticos recopilan información de forma abierta y legal.
- Su informe de agosto de 2024 concluyó que las dolencias no fueron causadas por una acción maliciosa extranjera. Reconoció los síntomas y señaló posibles factores médicos y ambientales.
- La oficina de la ministra Anita Anand aclaró que no había ordenado reabrir ese informe.
Qué reclaman los afectados: Diplomáticos y familiares demandaron al Gobierno por considerar insuficiente su protección y atención. Su abogado, Paul Miller, pidió respuestas y medidas concretas en un comunicado del 30 de septiembre.
Los antecedentes: Canadá retiró a los familiares de sus diplomáticos de La Habana y redujo a la mitad su personal en enero de 2019 para disminuir los riesgos.
Lo que sigue sin demostrarse: Las revelaciones no establecen qué provocó los síntomas ni prueban que estén relacionados con las actividades descritas. Carney no anunció medidas concretas ni una fecha para recibir la información.



