El Gobierno cubano permitirá desde el 12 de octubre que las personas naturales despachen determinadas mercancías con carácter comercial, pero deberán pagar en dólares los impuestos y servicios aduaneros.

La medida aparece en la Gaceta Oficial No. 83 y está regulada por el Decreto-Ley 132/2026, la Resolución 197/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios y la Resolución 340/2026 de la Aduana General.

Qué cambia: Cuando la Aduana determine que una mercancía excede los límites permitidos o tiene carácter comercial, su propietario podrá solicitar un segundo despacho y pagar los cargos correspondientes. Hasta ahora, esos casos podían terminar directamente en decomiso o reembarque.

Cuánto se pagará:

- Hasta 2.000 dólares: 15%.

- Por el tramo superior a 2.000 y hasta 4.000 dólares: 20%.

- Por el tramo superior a 4.000 y hasta 6.000 dólares: 25%.

- Por el valor que exceda los 6.000 dólares: 30%.

En las mercancías recibidas mediante envíos se aplicará una tarifa del 30%, independientemente de su valor. También se cobrarán servicios aduaneros de entre 2 y 50 dólares.

Cómo se pagará: Mediante tarjetas internacionales o tarjetas nacionales denominadas en dólares. El efectivo solo será aceptado en las entidades habilitadas dentro de los aeropuertos.

No es una apertura total: La propia legislación aclara que este mecanismo no concede facultades de comercio exterior ni autoriza a cualquier ciudadano a desarrollar libremente un negocio de importación. Se trata de una alternativa aduanera para mercancías transportadas por viajeros o recibidas mediante envíos.

La Aduana seguirá evaluando la cantidad, naturaleza, valor y reiteración de las importaciones. Los productos prohibidos, declarados fraudulentamente o introducidos mediante una infracción podrán ser decomisados.

Si la persona rechaza el pago en dólares, podrá solicitar el reembarque. De no pagar ni retirar las mercancías dentro del plazo establecido, la Aduana aplicará la medida administrativa correspondiente.

Qué pasa con las exenciones: Los beneficios vigentes para determinadas importaciones no comerciales de alimentos, productos de aseo, medicamentos, insumos médicos y plantas eléctricas no se trasladan automáticamente al nuevo despacho comercial.

La decisión forma parte del paquete de reformas económicas anunciado por el Gobierno cubano, pero mantiene el control estatal sobre las operaciones y convierte el acceso a dólares en una condición esencial para utilizar el nuevo mecanismo.