Cuba y Estados Unidos mantienen reuniones, llamadas y mensajes por WhatsApp, pero discrepan sobre si esos contactos constituyen una negociación. La principal diplomática cubana en Washington negó a Reuters que existan conversaciones formales, mientras el Departamento de Estado aseguró que las gestiones continúan.

Los contactos reconocidos por Cuba:

- Lianys Torres Rivera confirmó reuniones, llamadas telefónicas y mensajes por WhatsApp entre representantes de ambos países.

- Sostuvo que no existe una agenda acordada ni avances para restablecer negociaciones oficiales.

- No reveló cuándo ocurrieron los contactos, qué asuntos se discutieron ni quiénes participaron.

La diferencia entre contacto y negociación: La Habana define estos intercambios como «canales de comunicación». Washington los presenta como conversaciones en curso.

Con la información divulgada no es posible determinar su alcance. Ninguno de los dos Gobiernos presentó documentos, acuerdos parciales ni una agenda conjunta.

La versión de Estados Unidos: Un portavoz del Departamento de Estado dijo a Reuters que las conversaciones continúan y acusó al Gobierno cubano de negarse a aceptar cambios que puedan reducir su control político.

Esa respuesta contradice la afirmación de Torres Rivera de que no existen negociaciones formales, pero tampoco identifica los participantes ni explica qué propuestas están sobre la mesa.

El límite marcado por La Habana: La diplomática afirmó que Cuba está dispuesta a mantener un diálogo «respetuoso», pero no negociará modificaciones de su sistema político.

También rechazó las acusaciones estadounidenses de que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional y aseguró que el país ha reforzado su preparación defensiva ante una posible acción militar.

Lo que había dicho Washington:

- Donald Trump aseguró ante la ONU que Marco Rubio estaba profundamente involucrado en negociaciones con La Habana.

- Después, Trump dijo que esperaba alcanzar un acuerdo con Cuba sin recurrir a una operación militar.

- Rubio también planteó una transición con libertades políticas y económicas, una condición que el Gobierno cubano rechaza negociar.

Los antecedentes: En julio, el primer ministro Manuel Marrero reconoció que un equipo autorizado había conversado con representantes estadounidenses para buscar soluciones a diferencias bilaterales. Funcionarios cubanos afirmaron después que esos contactos no produjeron avances.

La nueva entrevista confirma que la comunicación no se ha interrumpido. Lo que permanece sin aclarar es si se trata únicamente de contactos para evitar incidentes o de una negociación política todavía no reconocida públicamente.

El contexto: La disputa ocurre después de que Washington endureciera las restricciones bancarias y de viaje relacionadas con Cuba. La Habana considera esas medidas una presión para forzar cambios políticos; Estados Unidos sostiene que busca una transformación del sistema cubano.