El obispo Ángel Rivera Rodríguez y 21 clérigos de la Diócesis de Cuba denunciaron el hambre, los apagones y el deterioro de los servicios públicos. En una carta pastoral publicada este lunes, también respaldaron a Anna Bensi y a su madre.
Las denuncias de la Iglesia:
- La emigración masiva está separando familias y vaciando comunidades.
- Los precios de los productos básicos hacen cada vez más difícil la vida cotidiana.
- El hambre, la falta de medicamentos, los apagones y la escasez de agua agobian a la población.
- Los sistemas de salud y educación sufren un deterioro casi completo, pese al esfuerzo de médicos y maestros.
El mensaje al Gobierno: Los religiosos pidieron a las autoridades escuchar el clamor del pueblo, servirlo y protegerlo, en lugar de continuar exigiéndole más sacrificios.
La carta aclara que el pronunciamiento busca el diálogo y no la confrontación. Sin embargo, advierte: «Callar la voz de los jóvenes es callar el presente y el futuro de la patria».
El respaldo a Anna Bensi: El clero expresó su solidaridad con la joven y con Caridad Silvente, condenadas a dos años de limitación de libertad después de grabar y publicar el video de un agente que llevó una citación a su vivienda.
Los firmantes manifestaron «frustración y dolor» por la violencia, intimidación y acoso policial contra quienes reclaman sus derechos. También recordaron que la libertad de expresión está reconocida en la Constitución cubana.



