La Organización de las Naciones Unidas asignó USD 4 millones para financiar intervenciones vitales en Cuba, dentro de un paquete dirigido a doce crisis humanitarias que presentan graves necesidades y una financiación insuficiente.
El anuncio fue realizado el 2 de octubre por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, un día antes de la publicación de la noticia de Infobae.
Qué anunció la ONU: El Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia destinó USD 160 millones a operaciones humanitarias con pocos recursos. De esa cantidad, USD 150 millones se repartirán entre doce países y territorios, mientras otros USD 10 millones se reservarán para atender a personas con discapacidad en esas mismas crisis.
Cuba recibirá USD 4 millones, la asignación nacional más pequeña del paquete y la única correspondiente a un país de América Latina.
Qué significa estar entre las crisis menos financiadas: La clasificación no establece que Cuba sea una de las crisis más graves del mundo ni compara únicamente el nivel de pobreza. La ONU utiliza más de cien indicadores sobre necesidades, vulnerabilidad, acceso humanitario y dinero disponible, además de consultas con sus agencias y organizaciones asociadas.
Cuánto dinero falta: El Plan de Acción para Cuba de 2026, elaborado después del huracán Melissa, solicita aproximadamente USD 81,8 millones. Antes de esta nueva asignación se habían recibido cerca de USD 30 millones, alrededor del 36% de lo requerido.
La brecha de financiación rondaba, por tanto, los USD 52 millones. Los nuevos USD 4 millones cubrirían menos del 8% de ese déficit si se contabilizan completamente como fondos adicionales.
Cómo se entregará la ayuda: La asignación no equivale a un cheque de libre disposición para el Gobierno cubano. El fondo de emergencia desembolsa recursos contra proyectos humanitarios acordados y canalizados mediante agencias de Naciones Unidas y la Organización Internacional para las Migraciones.
Por ahora, el anuncio general no especifica qué cantidad se dedicará en Cuba a alimentos, medicamentos, agua, saneamiento o energía, ni identifica el número de beneficiarios y el calendario de ejecución. Esos datos deberán aparecer en los proyectos aprobados.
El contexto humanitario: Una misión de la ONU realizada en mayo documentó interrupciones en hospitales, distribución de alimentos, recogida de desechos y suministro de agua debido a los apagones y la escasez de combustible.
Los informes internacionales mencionaron cerca de 100.000 cirugías aplazadas, incluidas unas 12.000 pediátricas, aproximadamente 2,7 millones de personas afectadas por dificultades con el agua y una disponibilidad muy limitada de medicamentos esenciales.
El deterioro sanitario coincide con el aumento simultáneo de seis enfermedades reconocido por las autoridades cubanas, mientras la falta de combustible también limita la fumigación y otros servicios básicos.
La asignación proporciona recursos inmediatos, pero está lejos de cubrir las necesidades identificadas. También queda pendiente conocer qué proyectos recibirán el dinero y cómo se informarán públicamente sus resultados.



